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YA NO CUELA

Una hipótesis sobre Sánchez

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El farol perfecto, el farol platónico, exige que nadie, ni siquiera los que mejor conocen al jugador, puedan estar seguros de que es un farol. La prensa convencional sale hoy con el fracaso de las conversaciones de Sánchez con Casado, en las que, leemos, el presidente en funciones le ha dejado claro al ‘pepero’ que no habrá gabinete sin Podemos.

Bien, es perfectamente posible, supongo. Pero hay muchas cosas que no me cuadran, de las que he hablado otras veces, empezando por la poca sintonía personal con Iglesias y siguiendo por el anhelo de Sánchez de gobernar en solitario o de no destrozar su futuro político entregándoles a los independentistas su libre de carne.

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Parece lógico que un reconocido mentiroso, un hombre que miente siempre, que parece buscar desesperadamente ocasiones para mentir, deba hacer esfuerzos muy especiales para que le crean. Y esa podría ser una razón para escenificar de modo tan minucioso el pacto con los de morado y los separatistas, con sus puntos y su reparto de cargos. Es el órdago que deja el espectro a su derecha (y también en su propio partido) temblando y dispuesto a todo. Es decir, donde Pedro los quiere.

La reacción de Arrimadas y Casado demuestra que el truco -si es un truco, naturalmente- ha funcionado, y solo queda un detalle no menor. El líder del PP está dispuesto a dejar que el PSOE gobierne en solitario, pero para salvar la cara ha impuesto una condición: que el presidente sea otro, no Sánchez.

Eso, claro, no vale para Sánchez, que ni le importa el PSOE ni le importa España, sino gobernar. Así que sigue apretando, porque ese es el único resultado que considera realmente inaceptable.  

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